Prosa y Poesía
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"Experiencia Mística", concluyó la psicóloga. Era eso, o era Psicótico Maníaco Bipolar Depresivo (o algo así). Descartó este último diagnóstico, por no cumplir con todos los requisitos.

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A mis ángeles (o demonios)

Hermosas criaturas de perfección divina,
que aún siguen atadas a la pasión carnal.
De cuerpos etéreos… de contextura fina,
de sublime movimiento, voluptuoso e irreal.

El Comienzo

Cerré mis ojos, oscuridad y silencio
en aquella noche aún inexplicable.
Mis oídos gritaron, al vacío pérfido,
hasta que su grito se hizo insoportable.

Me sentí caer, en un abismo que pareció
arrastrarme a la misma muerte.
Hasta que súbitamente, cual explosión,
salí expulsado al firmamento silente.

Y como una pluma en el aire…
volé atraído por el universo gris,
Supe entonces que mi cuerpo, no estaba ahí…

Me vi desolado, pero más tarde…
¡una gran tormenta me atrapó!
¿Dónde estoy? Me cuestionaba… y esto sucedió.

La Tormenta

Era un cúmulo incontable
de formas humanas intentándose aferrar
a lo que sea para mantenerse estable,
en aquella tormenta que no cesaba de gritar.

Cientos de manos me sostuvieron.
Las sentí como verdadera carne.
Sospeché que era sólo un sueño,
pero mis sueños, no suelen asombrarme.

Oí voces, dialectos que no conocía,
Recitando en coro sombrías oraciones,
¿Dónde estoy? Me cuestionaba… muerto me temía.

¡Quise escapar! ¡Aquello no podía ser cierto!
Y entonces caí bruscamente en picada,
extrañamente, sobre mi mismo cuerpo.

Nueva Visión

Abrí los ojos, y recostado yacía,
asombrado ante la nitidez de mi visión.
Sudado y agitado, a mi alrededor veía
la extraordinaria claridad de mi habitación.

Brilló la noche, en la hora que más amo
y me invadió la impresión de sentir
que algo en mí había cambiado.
Y entonces las sombras comenzaron a surgir.

¡Todos los bellos de mi piel se erizaron!
¡me vi paralizado! ¡aterrado! ¡sin aliento!
Pues, como humo negro me rodearon…

¡Y jamás mi corazón tantas veces latió!
En tan breve lapso de tiempo.
Cuando una de ellas se me acercó…

Nueva Visión II

Y aquella sombra alucinante,
frente al temor de mi mirada,
transmutó en un ángel
y pude volver a respirar.

Indeleble aquel rostro que sonriendo
me observaba con profundo interés.
Era ella, la belleza en movimiento,
resplandor inmaculado al cual me entregué.

Decenas como ella me rodearon,
susurrando inquietas
con voces que nunca escuché.

Con sensualidad ellas bailaron,
caminaron y jugaron coquetas.
Y siendo cauta mi naturaleza, las estudié…

El Secreto

I

No podía concebir lo que mis ojos
en aquel momento contemplaban.
Creí alucinar como alucinan los locos,
pero no era lo que me esperaba.

Estos versos serán apreciados,
por quienes comprendan su magnitud.
Aquí revelo un secreto arcano
y detallado con exactitud.

II

¡Delato a mis entidades ignotas,
que sólo ven los ojos desvelados!
Con la luz ellas son misteriosas,
mas siempre están ahí, a tu lado.

De apariencia humana… ¡Oh cuán perfectas!
Moviéndose con una fluidez irreal.
Traviesas, sonrientes e inquietas.
Llenas de lívido y obscenidad.

Las hay también en formas masculinas,
que en su mayoría a distancia observan.
Pululan con las femeninas,
cuando se les entregan.

A mis ojos, azulinas y resplandecientes,
como si sus cuerpos fueran de luz.
Capaces de percibir el ambiente,
mas físicamente les es imposible interferir.

Claramente interactúan,
con el sentido táctil y visual.
No huelen, no gustan ni escuchan.
No pueden hacerse notar.

Su influencia más bien radica
en un nivel más emocional.
Capaces de provocar sensaciones,
siendo la lujuria su especialidad.

Jamás están solas,
siempre se presentan en grupos.
La noche potencia su presencia
que se hace fuerte con la oscuridad.

En algunas su conducta es predecible,
repitiendo acciones con cierta regularidad.
Otras, completamente independientes
gozan de total libertad.

A pesar de ser translúcidas,
su nitidez alcanza lo increíble.
¡Cómo olvidar aquellos ojos de cristal!
cuyo sólo recuerdo a mi consciencia inhibe.

III

¿Es esto real? ¿Qué es la realidad?
¿Fueron mis sentidos alterados,
o yo mismo provoqué tal alteración?
¿Quiénes o qué son?

¿Fui un experimento?
¿Una habilidad oculta?
¿Intentaron ellos apoderarse de mí?
¡Mi mente es más fuerte! ¡No me corromperán!

El día después

Mi razón estaba exhausta,
buscando una maldita explicación.
Mas mi alma se sentía fausta,
contemplando maravillas en la oscuridad.

Proyecciones de mi mente, pensé…
¡Tarde o temprano sucumbiría a la locura!
Pero vendando mis ojos confirmé,
que también la carne viva irradiaba su figura.

Así le enseñé, a un amor extinto,
cómo su cuerpo relucía frente a mí
imitando su tenue y sensual movimiento.

Recuerdo cerrar mis ojos y vislumbrar
los celestes que dibujaban su silueta.
Y nunca la vi más bella, como aquella vez.

Primera Noche

Esperé la primera noche,
como nunca antes había esperado.
¡Cuán nervioso estaba!
con nervios de enamorado…

Pero no todo fue fascinante
cuando al sueño quise caer.
Jamás sentí algo tan espeluznante.
Mi vida fue un antes, y un después…

¡Sentí mi alma siendo desgarrada,
sin si quiera creer en su existencia!
Días y noches sin dormir…

Extrañas entidades me acechaban.
Creí dejar la vida, torcer mi esencia
cuando forzaban mi espíritu a salir.

Ellos

Ellos jalaban de mis manos,
sentía una textura suave y elástica.
A veces… enormes gusanos
se incrustaban en mis costillas.

Ellos se mofaban y me intimidaban,
el pánico era imposible de evitar.
Extrañas lenguas balbuceaban,
aunque fragmentos suelo recordar...

¿Crees estar solo en tu habitación?
¿Has visto realmente la noche?
Solía abrazarla… ahora ellos me matan.

Secretos que atesora mi corazón.
Insomnios recurrentes, poesía de trasnoche.
Mis ojos cansados me delatan…

Libérenme

Etéreas entidades que a mi sombra conquista
perfección de la vida que deseo alcanzar.
Permitan que mi alma con las suyas coexista
aunque a formas siniestras deba enfrentar.

Libérenme, me asfixio en un mundo corpóreo
donde sentidos limitados improvisan la realidad.
He caído mil veces… en amor y en odio.
¡Rechazaré hasta mi propia humanidad!

Mis emociones fueron arrebatadas,
me es extraña incluso su manifestación.
Pero las puedo entender, incluso simular.

Mi vida entera fue quebrantada
y el mundo que amaba se hundió.
Pero aún tengo fuerzas para continuar…

Cuando se acerca la noche

Cuando se acerca la noche y la luz se aleja,
mis ojos perciben rostros nobles y risueños.
Y así poco a poco es que la forma se bosqueja,
como si de la realidad nacieran los sueños…

Hermosas criaturas de perfección divina,
que aún siguen atadas a la pasión carnal.
De cuerpos etéreos… de contextura fina,
de sublime movimiento, voluptuoso e irreal.

Se deslizan cual brisa suave y nocturna,
danzando ante el reflejo de mi carne.
Buscan incesantes la visión taciturna,
que corroe mi alma y fluye en mi sangre.

Y vuelan, en todas partes veo su manifestación,
a pesar de que el día cubra su sombra.
Bailan… como la más celestial tentación,
estimulando mi cuerpo que así se asombra.

Ángeles… mis ángeles – mi deleite visual.
Su sola presencia me intimida y provocan
que mi alma regocije con su aura sensual
y mi piel se estremezca, cuando me tocan…

¡No hay seres más bellos sobre la tierra!
como mis ángeles, sin alas para volar…
Imperfectas ante Dios que los destierra
y vagan dondequiera que haya lugar.

Mis ojos malditos están cegados.
Su manifestación ya no puedo ver...
¿Acaso me han abandonado?
Aún siguen aquí, lo sé…

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